Skip Navigation
Skip Left Section Navigation

Historia del Consulado

Historia del Consulado de los Estados Unidos en Guadalajara

 

El Gobierno de Estados Unidos ha tenido representación en Guadalajara desde 1881. Primero a través de una Agencia Consular hasta 1908 cuando la agencia fue elevada a Consulado, y en 1960 este Consulado se convirtió en un Consulado General.


La Agencia Consular estuvo principalmente preocupada por la protección y la promoción del comercio y la industria estadounidense, desde luego, por el bienestar de ciudadanos de los Estados Unidos en el área.  Nuestros intereses comerciales e industriales en el área eran bastante extensos. Estos incluyeron el azúcar, la minería, la agricultura, la banca, el ganado, el cuero, la instalación y operación eléctrica y telefónica, y el desarrollo y operación del ferrocarril.  Además, muchas corporaciones estadounidenses establecieron negocios de ventas de mayoreo y de ventas al público.


No hay ningunas estadísticas disponibles para indicar el tamaño de la comunidad americana a finales de 1800 o a principios de 1900. Sin embargo, basado en el número de diversos registros de los nacimientos y muertes asentados en un libro de 1908 debió haber sido relativamente grande, al menos bastante grande como para tener un Club Americano y varios ministros religiosos.

 

En 1916 Guadalajara era el asiento del de facto Gobierno de México que cooperó con los Estados Unidos en la captura de las bandas ilegales de mexicanos armados encabezados por Francisco Villa, quiénes asaltaban y destruían ciudades y pueblos en ambos lados de nuestras fronteras. Durante este período el Cónsul Silliman, el oficial principal en el puesto y el Ministro de Asuntos Exteriores Lansing intercambiaron muchos telegramas que contienián instrucciones para informar, así como las respuestas del Gobierno de facto de México.  Los Ferrocarriles de California eran los dueños y los operadores del Ferrocarril del Pacífico Sur, hasta 1952 cuando el Gobierno mexicano compró la parte de esas vías dentro del territorio de México.

 

Durante esta larga presencia oficial del gobierno de los Estados Unidos en Guadalajara ha habido situaciones de todo tipo, la mayoría positivas, aunque se pueden señalar tres acontecimientos graves que preocuparon en forma sobresaliente al Consulado General, estos fueron:  el secuestro y posterior liberación del Cónsul General, Terrance Leonhardy en 1973; en 1985, el secuestro y asesinato el Agente de la DEA, Enrique Camarena; y, finalmente en 1991, siendo Cónsul General el Sr. John Jurecky, y John Negroponte, Embajador en México, quienes anunciaron, que por razones de una política de achicamiento del gobierno federal de los Estados Unidos, había la posibilidad de cerrar el Consulado General en Guadalajara, así como Consulados y Embajadas en muchas otras partes del mundo.  Ante esta noticia se realizó un gran cabildeo en Washington de grupos de la iniciativa privada de Guadalajara, de la Cámara Americana de Comercio, así como de políticos y funcionarios del gobierno estatal y municipal.  A fin de cuentas, el posible cierre no ocurrió para beneplácito de la comunidad.

 

A pesar de estas situaciones críticas, afortunadamente la relación entre México y los Estados Unidos es fuerte y cada día más compleja e intensa.  Actualmente, como nunca antes en la historia, se tiene una agenda permanente de consultas a todos los niveles de gobierno, sin mencionar el gran intercambio comercial, académico, turístico y familiar que existe entre nuestros países.

 
Statue of Liberty