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Los Angeles invitada de honor en la FIL 2009

Complacido el Consulado por la designación de Los Ángeles
como Invitada de Honor en la FIL 2009


Guadalajara, Jal., a 10 de septiembre de 2008   ---   El Consulado General de los Estados Unidos en Guadalajara  felicita a la Fundación Nacional para las Artes, a la Ciudad de Los Ángeles, y a la Feria Internacional del Libro por el convenio que firmaron ayer para que Los Ángeles sea la invitada de honor en esta feria, edición 2009.

"El Consulado de los Estados Unidos se siente complacido de que la ciudad de Los Ángeles sea la invitada de honor en la FIL, y que dos ciudades con tan impresionantes y diversos recursos culturales como lo son Los Ángeles y Guadalajara, estén unidas en la FIL 2009.  El Consulado felicita a los lideres de la FIL, del NEA y del  Departamento de Asuntos Culturales  de Los Ángeles, en este importante acuerdo”, dijo el Cónsul General Edward Ramotowski.

La Fundación Nacional para las Artes es una agencia pública del gobierno federal de los Estados Unidos dedicada a apoyar la excelencia en las artes, tanto las nuevas expresiones artísticas como las ya establecidas; llevándolas  a todas las regiones; y proporcionando liderazgo en la educación artística. Creada por el Congreso en 1965 como una agencia independiente del gobierno federal, es el patrocinador estadounidense más grande de las artes.

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Programa "ESTA"

Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje

El programa “ESTA” (Electronic System for Travel Authorization) no aplica a mexicanos que viajen con sus visas y pasaportes vigentes.

 ¿Qué es el Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA)?
“ESTA” (por sus siglas en inglés) es un nuevo sistema que ayudará a establecer la elegibilidad de viajar a los Estados Unidos de ciudadanos de países que pertenecen al Programa de Exención de Visa. Ahora, los ciudadanos de países que están dentro de este programa, solicitarán un “ESTA” por Internet y previo a su vuelo se les notificará si pueden viajar.

¿Quién debe usar el ESTA?
TODOS los ciudadanos de países dentro del programa de exención de visa que planean visitar los EE.UU. por negocios o placer, deben solicitar un “ESTA”  cuando el programa inicie.  Este programa incluye a cada niño, acompañado o no, sin importar su edad.  Terceras personas como familiares o agencias de viajes pueden tramitar un ESTA para interesado.
 
¿Qué es el Programa de Exención de Visa (VWP, por sus siglas en inglés)?
Es un programa que permite a ciudadanos de ciertos países ingresar a los Estados Unidos en calidad de turistas o de negocios por hasta 90 días sin visa. La oficina de Aduana en los puertos de entrada determinará si los viajeros dentro de este programa pueden entrar a los EE.UU.

¿Quiénes están incluidos en el Programa de Exención de Visa?
Los ciudadanos y nacionales elegibles que porten un pasaporte de lectura y fotografía digitales de los siguientes países:

Alemania
Andorra
Australia
Austria
Bélgica
Brunei
Dinamarca
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Islandia
Irlanda
Italia
Japón
Liechtenstein
Luxemburgo
Mónaco
Nueva Zelanda
Noruega
Países Bajos
Portugal
San Marino
Singapur
Suecia
Suiza
Reino Unido

¿Cuándo va a implementar el ESTA?
El Departamento de Seguridad Interna de los EEUU (DHS por sus siglas en ingles) planea implementar el programa el 12 de enero de 2009.

¿Cuándo se puede solicitar?
Los viajeros elegibles ya pueden enviar su solicitud de ESTA voluntariamente. Cuando el programa inicie (y se requiera utilizar ESTA), se recomienda a los viajeros llenar su solicitud por lo menos 72 horas antes de su vuelo.

¿Por qué se creó ESTA?
ESTA automatizará el proceso de admisión de viajeros de países dentro del Programa de Exención de Visa y sustituirá la forma I-94W que se llena ahora en el puerto de entrada. Además, se incrementarán los sistemas de seguridad al prevenir que solicitantes inelegibles entren a los EEUU. Así mismo, les dará tiempo de solicitar una visa antes de abordar, en vez de ser detenidos y deportados al llegar a los EE.UU.

¿Dónde puedo encontrar mayor información?
Puede encontrar más información en la página de Internet de la oficina de Aduanas y Patrulla Fronteriza: www.cbp.gov/esta

 

Declaración Conjunta

Declaración conjunta del Grupo de Alto Nivel

Washington, D.C., 19 de diciembre de 2008

A continuación se presenta la declaración conjunta emitida por la Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, el Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Guillermo Galván, el Procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, el Secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y el Subsecretario de Marina de México, Admiral C.G. D.E.M. Raúl Santos Galván Villanueva,  así como por la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, el Secretario de Defensa, Robert Gates, el Procurador General de Justicia, Michael Mukasey, el Subsecretario de Seguridad Interna, Paul Schneider, y el Director de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos, John Walters, quienes junto con otros funcionarios gubernamentales de alto nivel, se reunieron el 19 de diciembre en el marco del Grupo de Contacto de Alto Nivel de la Iniciativa Mérida:

El Presidente Felipe Calderón y el Presidente George Bush se reunieron en Mérida, México, en marzo de 2007 y revisaron el amplio marco de temas que afectan a nuestros dos países.  El Comunicado Conjunto México-Estados Unidos, emitido el 14 de marzo de 2007, reconoció la amenaza que representa el crimen organizado y el narcotráfico para ambas naciones, así como nuestra responsabilidad compartida para enfrentarla. Más aún, los dos Presidentes reafirmaron el compromiso de nuestros países para establecer una asociación duradera con el fin de aumentar e intensificar la cooperación en lo que hemos denominado la Iniciativa Mérida.  El Grupo de Contacto de Alto Nivel de la Iniciativa Mérida celebró hoy su reunión inaugural para hablar de los logros alcanzados hasta la fecha sobre estos temas críticos y poder marcar así el rumbo para la futura cooperación. 

Desde la celebración de la Cumbre de 2007 en Mérida, el Gobierno de México se ha enfrentado a la violencia y al crimen organizado mediante acciones valientes y sin precedentes, y a menudo a costa de grandes sacrificios.  A punto de iniciar el tercer año de la Administración del Presidente Felipe Calderón, el Ejecutivo Mexicano ha reiterado y  demostrado claramente su firme compromiso para combatir frontalmente el narcotráfico y el crimen organizado.  El Gobierno de Estados Unidos ha apoyado dicho esfuerzo suministrando más información y ayuda técnica, así como mediante medidas adicionales para frenar el tráfico ilícito de armas procedentes de Estados Unidos, impedir la entrada por nuestra frontera del contrabando de dinero en efectivo en grandes cantidades, reducir la demanda nacional de drogas ilícitas, y combatir el narcotráfico y el crimen organizado en Estados Unidos.

Con el fin de facilitar recursos destinados a una asociación de mayor cooperación en materia de seguridad y de conformidad con lo establecido en la Cumbre de 2007, el Presidente Bush solicitó fondos al Congreso para la “Iniciativa Mérida”.  La Ley de Asignaciones Suplementarias de 2008 (Supplemental Appropriations Act of 2008), firmada el 30 de junio de 2008 por el Presidente Bush, aporta 400 millones de dólares para financiar la capacitación, equipo y otro tipo de asistencia para México bajo la Iniciativa Mérida, una aportación inicial dentro del programa de apoyo que asciende a 1.4 mil millones de dólares y que abarca un período de varios años.   El 3 de diciembre, México y Estados Unidos firmaron una Carta de Acuerdo (LOA, por sus siglas en inglés) que puso a disposición los primeros 197 millones de dólares de este programa.

Aún antes de la firma de la Carta de Acuerdo, México y Estados Unidos han llevado a cabo acciones para fortalecer nuestra cooperación en materia de seguridad y procuración de justicia, al incrementar los esfuerzos existentes y enfocar la ayuda previamente acordada en áreas que ayuden a alcanzar los objetivos de la Iniciativa Mérida.  En ese sentido, ya hemos: 

Incrementado las capacidades forenses, incluyendo la inauguración de un nuevo laboratorio forense en México;
fortalecido los vínculos para poder investigar los flujos financieros transfronterizos y combatir el lavado de dinero;
aumentado la colaboración para encontrar armas y frenar la exportación ilícita de armas utilizadas por las organizaciones de narcotraficantes;
creado los requisitos técnicos para la transferencia de bienes relacionados con el uso de sistemas aéreos en la lucha contra el narcotráfico;
aumentado el número de detenciones y extradiciones de fugitivos de la ley; y
desplegado vehículos instalados con equipos de rayos X y tecnología de monitoreo de radiación;
compartiendo más información relacionada con organizaciones transnacionales de narcotráfico.

El alcance de la cooperación entre México y Estados Unidos al enfrentarse al crimen organizado transnacional y a las amenazas de seguridad, requiere nuevos mecanismos institucionales que aseguren una coordinación efectiva, el uso oportuno de información operativa y el uso eficaz de los recursos.  En consecuencia, nuestros gobiernos tienen la intención de establecer, antes de finalizar el año 2009, un mecanismo de instrumentación y seguimiento bilateral en México, D.F. en donde funcionarios mexicanos y estadounidenses trabajarán conjuntamente para llevar a cabo proyectos de cooperación mutuamente acordados; realizarán un seguimiento de los resultados y revisarán y actualizarán las actividades de cooperación bajo la Iniciativa Mérida.

Por otra parte, hemos solicitado a nuestras dependencias convocar una reunión bilateral de trabajo, a celebrarse en México, D.F., a fin de discutir la instrumentación de dicho mecanismo en el transcurso de los próximos doce meses. Dicha reunión debe establecer las prioridades e identificar problemas potenciales y soluciones concretas, debiendo celebrarse lo antes posible en el año 2009 para asegurar que las actividades bajo la Iniciativa Mérida se lleven a cabo sin problemas.

Nuestra intención es continuar trabajando sobre los asuntos claves que afectan la seguridad nacional de nuestros países y seguir creando mecanismos específicos de dialogo con vistas a fortalecer la cooperación y los intercambios de información.

Las futuras reuniones del Grupo de Alto Nivel son importantes para poder aportar lineamientos, marcar el rumbo hacia el futuro, renovar prioridades, revisar logros y considerar objetivos nuevos o ya existentes. Nuestra recomendación es que el Grupo de Alto Nivel se reúna de nuevo en la segunda mitad de 2009. 

También reconocemos la importancia de colaborar estrechamente con los países de Centroamérica y el Caribe al abordar las amenazas que surgen del crimen organizado y que nos afectan a todos.  Una Iniciativa Mérida exitosa debe contar con un fuerte elemento regional y hemisférico, por lo que nuestra intención es explorar vías que puedan asegurar que la asociación bilateral entre México y Estados Unidos aborde dicha dimensión. 

La criminalidad y la violencia amenazan la seguridad y prosperidad de México y Estados Unidos.  Nuestro éxito al enfrentarnos al crimen organizado y al narcotráfico depende de la continua cooperación y de nuestra capacidad para fortalecer esta nueva asociación estratégica.  La Iniciativa Mérida refleja este espíritu de colaboración renovada, basado en el principio de corresponsabilidad, constituyéndose en  un mecanismo que asegura que nuestra cooperación sea efectiva y exitosa.

La Iniciativa Mérida es un primer paso importante hacia una estrategia común para enfrentar las amenazas transnacionales a la seguridad. Confiamos en que la misma se constituya como base para una más amplia y profunda cooperación para enfrentar conjuntamente los retos en materia de seguridad.

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Discurso de toma de posesión del presidente Barack Obama

Discurso de toma de posesión del presidente Barack Obama 

20 de enero, 2009
  
Discurso de toma de posesión del presidente Barack Obama
Jura al cargo el 20 de enero en Washington

 
El presidente de la Corte Suprema John Roberts administra el juramento de toma de posesión a Barack Obama, el 44º presidente de EE.UU.“A todos los pueblos y gobiernos que nos observan hoy: sepan que Estados Unidos es amigo de todos los países y de todos los hombres, mujeres y niños que buscan un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para asumir el liderazgo una vez más”, dijo el presidente Obama en su discurso.

A continuación una traducción del discurso del presidente Obama:

(comienza la transcripción)


DISCURSO DE TOMA DE POSESIÓN DEL PRESIDENTE BARACK OBAMA
Martes 20 de enero de 2009
Washington D.C.

Compatriotas:

Me encuentro hoy aquí con humildad ante la tarea que enfrentamos, agradecido por la confianza que me ha sido otorgada, consciente de los sacrificios de nuestros antepasados. Agradezco al presidente Bush su servicio a nuestra nación, así como la generosidad y cooperación que ha demostrado a lo largo de esta transición.

Cuarenta y cuatro estadounidenses han tomado el juramento presidencial. Las palabras se han pronunciado durante las crecientes oleadas de prosperidad y las tranquilas aguas de la paz. Sin embargo, de vez en cuando el juramento se produce en momentos de nubarrones y tormentas furiosas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante no solo por la habilidad o visión de quienes ocupan los altos cargos, sino porque nosotros, el pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales.

Así ha sido. Así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Que estamos en medio de una crisis se sabe bien ahora. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestro fracaso colectivo a la hora de tomar decisiones difíciles y de preparar al país para una nueva era. Se han perdido hogares y empleos y se han cerrado negocios. Nuestro sistema de salud es demasiado caro; nuestras escuelas han fallado a demasiados; y cada día aporta más pruebas de que la manera en que utilizamos la energía refuerza a nuestros adversarios y amenaza a nuestro planeta.

Esos son los indicadores de la crisis, según los datos y estadísticas. Menos fácil de medir, pero no por ello menos profundo es la socavación de confianza en el país, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas.

Hoy les digo que los desafíos que afrontamos son reales, son serios y son muchos. No serán superados fácilmente o en un corto período de tiempo. Pero sepan esto, Estados Unidos: los superaremos.

En este día nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el miedo; la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia.

En este día venimos a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.

Seguimos siendo un país joven, pero según las palabras de las Escrituras, ha llegado el momento de dejar a un lado los infantilismos. Ha llegado el momento de reafirmar la resistencia de nuestro espíritu; de elegir nuestra mejor historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, que ha pasado de generación a generación: la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos merecen la oportunidad de alcanzar la felicidad plena.  

Al reiterar la grandeza de nuestra nación, entendemos que esa grandeza no es un regalo. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarnos con menos. No ha sido un camino para los débiles de corazón, para aquellos que prefieren la diversión al trabajo, o que buscan solo los placeres de la riqueza y la fama. Más bien, ha sido para los que asumen riesgos, los que actúan, los que hacen cosas – algunos reconocidos, pero más a menudo hombres y mujeres desconocidos en su labor, los que nos han llevado por el largo y escarpado camino hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros, recogieron sus pocas posesiones materiales y atravesaron océanos en busca de una nueva vida.

Por nosotros, trabajaron en condiciones infrahumanas y se asentaron en el oeste; soportaron el azote del látigo y araron la dura tierra.

Por nosotros, lucharon y murieron, en lugares como Concord y Gettysburg; Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez estos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta ensangrentarse las manos, para que pudiéramos tener una vida mejor. Veían a Estados Unidos como algo más grande que la suma de nuestras ambiciones personales, más grande que todas las diferencia de nacimiento, riqueza o facción.

Éste es el viaje que continuamos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos creativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad permanece intacta. Pero nuestro tiempo de mantenernos sin cambiar, de proteger intereses estrechos y de aplazar las decisiones desagradables, ese tiempo sin duda ha pasado. A partir de hoy debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y reanudar la tarea de rehacer Estados Unidos.

Porque allá donde miremos hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige medidas audaces y rápidas, y actuaremos, no solo para crear nuevos empleos, sino también para sentar nuevos cimientos para el crecimiento. Construiremos carreteras y puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos mantienen unidos. Restauraremos la ciencia al lugar que le corresponde y aprovecharemos las maravillas de la tecnología para mejorar la calidad de la salud y reducir sus costos. Aprovecharemos el sol y el viento y la tierra como combustible para nuestros vehículos y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas, colegios y universidades para hacer frente a las necesidades de una nuera era. Todo esto lo podemos hacer. Y todo esto lo haremos.

Ahora bien, hay quienes cuestionan el alcance de nuestras ambiciones, quienes dicen que nuestro sistema no puede tolerar demasiados planes grandes. Su memoria es corta. Porque han olvidado lo que este país ya ha hecho; lo que hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une al propósito común y la necesidad a la valentía.

Lo que no entienden los cínicos es que el terreno que pisan ha cambiado, que los viejos argumentos políticos que nos han consumido durante tanto tiempo ya no tienen validez.

La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona, si ayuda a las familias a encontrar empleos con salarios decentes, atención de la salud que pueden costear y una jubilación digna. Donde la respuesta es afirmativa, seguiremos adelante. Donde sea negativa, los programas se acabarán. Y aquellos de nosotros que manejamos el dinero público tendremos que rendir cuentas, gastar con sabiduría, cambiar los malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día, porque solo así podremos restaurar la confianza vital entre un pueblo y su gobierno.

La cuestión tampoco es si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y ampliar la libertad no tiene rival, pero esta crisis nos ha recordado que sin un ojo vigilante, el mercado puede descontrolarse y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece solo a los ricos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre no solo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad, de nuestra habilidad de ofrecer oportunidades a cada corazón dispuesto, no por caridad, sino porque es el camino más seguro hacia el bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falsa la opción entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros padres fundadores, al enfrentar peligros que apenas podemos imaginar, redactaron una carta para garantizar el estado de derecho y los derechos del hombre, una carta que se ha ampliado con la sangre de generaciones. Esos ideales todavía iluminan el mundo y no renunciaremos por conveniencia. Y a todos los pueblos y gobiernos que nos observan hoy, desde las grandes capitales hasta el pequeño pueblo donde nació mi padre: sepan que Estados Unidos es amigo de todos los países y de todos los hombres, mujeres y niños que buscan un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para asumir el liderazgo una vez más.

Recordemos que generaciones anteriores afrontaron el fascismo y el comunismo no solo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y firmes convicciones. Comprendieron que nuestro poder por sí solo no puede protegernos ni nos da el derecho de hacer lo que queramos. Más bien, sabían que nuestro poder crece si lo usamos de forma prudente; que nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y las cualidades atenuantes de la humildad y la moderación.

Somos los guardianes de este legado. Guiados por esos principios una vez más, podemos hacer frente a las nuevas amenazas que exigen aún mayor esfuerzo, aún mayor cooperación y entendimiento entre los países. Comenzaremos a dejar Iraq, de manera responsable, en manos de su pueblo, y forjar una paz duramente ganada en Afganistán. Con viejos amigos y antiguos enemigos trabajaremos incansablemente para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No nos disculparemos por nuestro modo de vida, ni vacilaremos en su defensa, y para aquellos que pretenden lograr sus objetivos acudiendo al terrorismo y a la matanza de inocentes, les decimos que ahora nuestro espíritu es más fuerte y no puede romperse; no pueden perdurar más que nosotros les derrotaremos.

Porque sabemos que nuestro patrimonio multifacético es una fortaleza, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes –y de no creyentes. Nos caracterizamos por todos los idiomas y culturas, extraídos de todos los rincones de esta Tierra; y porque hemos probado el trago amargo de la guerra civil y la segregación y resurgido más fuertes y más unidos de ese oscuro capítulo, no podemos evitar creer que los viejos odios se desvanecerán algún día; que las divisiones tribales pronto se disolverán; que a medida que el mundo se hace más pequeño nuestra humanidad común se revelará, y que Estados Unidos debe desempeñar su papel en fomentar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán, buscamos un nuevo camino adelante, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo. A aquellos líderes del mundo que deseen sembrar el conflicto, o culpar a Occidente de los males de su sociedad: sepan que sus pueblos los juzgarán por lo que puedan construir, no por lo que destruyen. A quienes se aferran al poder por medio de la corrupción, el engaño y la represión de la disidencia, sepan que están en el lado equivocado de la Historia, pero que les extenderemos la mano si están dispuestos a abrir el puño.

A los pueblos de los países pobres, nos comprometemos a trabajar con ustedes para que sus granjas prosperen y que fluya el agua limpia; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y alimentar las mentes hambrientas. Y a aquellos países que, como el nuestro, gozan de relativa abundancia, les decimos que no podemos permitir más la indiferencia ante los que sufren fuera de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros tenemos que cambiar con él.

Al contemplar el camino que se abre ante nosotros, recordamos con humilde gratitud a aquellos estadounidenses valientes quienes, en este mismo momento, patrullan lejanos desiertos y distantes montañas. Tienen algo que decirnos hoy, así como lo héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no solo porque son los guardianes de nuestra libertad, sino también porque representan el espíritu de sacrificio; la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento, un momento que definirá una generación, es precisamente este espíritu el que nos debe impulsar a todos.

Por mucho que el gobierno pueda y deba hacer, en el fondo esta nación depende de la fe y la determinación del pueblo estadounidense. Es la bondad de acoger a un extraño cuando se rompen las presas, la abnegación de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver a un amigo perder su empleo, lo que nos hace superar nuestras horas más oscuras. Es la valentía del bombero que sube una escalera llena de humo, pero también la disposición de un padre de criar a un niño, lo que finalmente decide nuestro destino. 

Nuestros desafíos puede que sean nuevos. Los instrumentos con que los afrontamos puede que sean nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito: el trabajo duro y la honestidad, la valentía, el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo, esas son cosas viejas. Son cosas verdaderas. Han sido la fuerza silenciosa del progreso durante toda nuestra historia. Lo que se exige, entonces, es el regreso a esas verdades. Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestro país y el mundo; obligaciones que no aceptamos a regañadientes, sino con alegría, sabiendo con firmeza que no hay nada más gratificante para el espíritu, nada que defina mejor nuestro carácter, que dar todo lo que podamos ante una tarea difícil.

Este es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Esta es la fuente de nuestra confianza, saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto.

Este es el significado de nuestra libertad y de nuestro credo, el porqué hombres, mujeres y niños de todas las razas y todos los credos pueden unirse en celebración a lo largo y ancho de esta magnífica explanada, el porqué un hombre a cuyo padre, hace menos de 60 años, quizá no hubieran servido en un restaurante local, está aquí hoy para prestar el juramento más sagrado.

Así que marquemos este día recordando quiénes somos y lo lejos que hemos caminado. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el más frío de los meses, un pequeño grupo de patriotas estaba apiñado en torno a las menguantes fogatas en las orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el desenlace de nuestra revolución estaba en duda, el padre de nuestra nación ordenó que se leyeran estas palabras al pueblo:

“Que se informe al mundo del futuro... que en pleno invierno, cuando nada salvo la esperanza y la virtud podían sobrevivir,... la ciudad y el campo, alarmados ante un peligro común, salieron a hacerle frente”.

Estados Unidos, ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y resistamos las tormentas que se avecinen. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que cuando fuimos puestos a prueba nos negamos a dejar que terminase el viaje, que no dimos la espalda, que no titubeamos y con los ojos fijos en el horizonte y con la gracia de Dios, llevamos adelante el gran regalo de la libertad y lo entregamos a salvo a las futuras generaciones.

Gracias, que Dios les bendiga, que Dios bendiga a Estados Unidos.

(termina la transcripción)

 

Exportaciones Mexicanas

El Consulado General EE.UU. en Guadalajara,
Destaca Exportaciones Mexicanas y Cooperación Bilateral.


Guadalajara, Jal., 9 de marzo de 2009  ---  El Consulado General de los Estados Unidos en Guadalajara se complace en informar, que gracias a un programa de pre inspección y certificación, del Servicio Estadounidense de Inspección Animal y Vegetal (APHIS por sus siglas en ingles), productos Mexicanos pudieron ser exportados a los Estados Unidos en un número record en 2008.  Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la exportación a los Estados Unidos de aguacate,  mango y cítricos mexicanos en la temporada de 2008 se estima en un valor de más de 850 millones de dólares.   A través de los empleos directos e indirectos que generan estas exportaciones se benefician miles de familias en varios estados de la República Mexicana, tales como Aguascalientes, Chiapas, Colima, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, y Sinaloa.

Estos productos agrícolas requieren, antes de su exportación, de inspecciones  como en el caso del aguacate, así como la certificación de tratamiento hidrotérmico para el mango; Bromuro de Metilo para cítricos; aire forzado caliente para cítricos y mangos, e irradiación para mango, cítricos y guayabas. 

El esfuerzo conjunto del personal de APHIS asignados a estos programas, junto con sus contrapartes de la SAGARPA, (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación) han propiciado el éxito y crecimiento de estas actividades agrícolas, el cual consta actualmente de más de 18,000 agricultores mexicanos participantes en el programa de pre inspección.

Igualmente, nos complace mencionar que en este año 2009 será el inicio del programa de pre inspección para la exportación de la guayaba, con expectativas de que tenga el mismo éxito que los anteriores programas.    “Esto es un claro ejemplo de la cooperación que existe entre los Estados Unidos y Mexico, con beneficios para ambos países,” dijo el Cónsul General, Edward Ramotowski.


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Medida de Precaución

Consulado cierra temporalmente como medida de precaución
respecto a la influenza porcina (gripe porcina)


Guadalajara, Jal., 27 de abril de 2009 – A partir del 28 de abril, el Consulado General de los Estado Unidos en Guadalajara permanecerá cerrado al público como prevención de casos de influenza porcina.  Las citas de visas sólo abrirán para casos de emergencias.  Se reanudarán los servicios el 6 de mayo.

Nuestro centro de información de citas para el trámite de visas llamará o contactará a todos los que resulten afectados por estas medidas para reprogramar sus citas posteriormente.  Los que han solicitado cita también pueden llamar al 01-800-719-2525 para reprogramar.  Para solicitudes de emergencia, favor de acudir a la siguiente página de internet y llenar la forma de pedido de urgencias:

http://www.usembassy-mexico.gov/smxvisitar_forma_urgencias.html

Además, nuestros servicios para ciudadanos estadounidenses estarán limitados a solicitudes de pasaporte y reportes consulares de nacimiento en el extranjero, así como asistencia en emergencias. Los servicios notariales y otros servicios rutinarios no estarán disponibles.

Se recomienda a las personas que ya tengan cita para tramitar pasaporte o reportes consulares de nacimiento en el extranjero que reprogramen su cita. Para cualquier consulta, favor de escribir al correo electrónico: acsgdl@state.gov

Además, la Unidad de Beneficios Federales insta a todas las personas a posponer sus entrevistas para cuestiones de seguridad social. Se puede contactar la oficina de atención a los ciudadanos americanos en el extranjero al (01-33) 3268-2139

Para más información sobre la influenza porcina, favor de ver la liga abajo:

http://www.cdc.gov/swineflu/espanol/swine_espanol.htm